Música… ¡Cubana y santa!

En el último día del Evento Regional de Jóvenes Transformando mi Generación, celebrado en Versalles, Camagüey, nuestro Semanario tuvo la oportunidad de conversar con un grupo musical sui géneris. El dúo “Dimensión” está integrado por dos jóvenes del poblado de Macareño, al sur de la provincia de Camagüey: Luis Miguel Tamayo de 26 años, con el nombre artístico “2ymás” y Alexander Martínez Cutiño, de 28 años, conocido como “AlexSalvo”. Ambos, de formación autodidacta, se negaron a perder el sabor de la música cubana cuando se entregaron a Cristo.

El vocalista Luis Miguel Tamayo accedió a contestar algunas preguntas.

  ¿Por qué la música Cubana, cuando muchos cantantes prefirieron géneros más actuales como el reguetón?

Nosotros cantamos principalmente música latina; merengue, balada, reguetón y timba, entre otros. Pero nuestra raíz es la salsa, en cuba se han visto muchas modas musicales; el rock, la discoteca y otros, que movieron multitudes de jóvenes. Esas modas han pasado con el tiempo y lo que siempre se ha mantenido, en mayor o menor grado, es lo autóctono.

¿Los jóvenes de  hoy disfrutan la salsa?

Sí. En nuestra experiencia vemos cómo a los jóvenes, en los conciertos, se entusiasman por el reguetón, pero cuando comenzamos con la salsa, hasta los más viejos se suman y los vecinos se acercan cuando sienten los acordes.

 ¿Cuántos discos han grabado?

Tenemos “Conquistando Jóvenes”, nuestra primera producción y estamos trabajando en un nuevo disco. Pero hacemos más incapié en los conciertos que en las grabaciones, porque nuestros conciertos ganan almas para Cristo.

¿Dónde hacen esos los conciertos que ganan almas?

Cuando somos invitados a un ciudad, los conciertos los damos en los barrios, dos días seguidos porque así se corre la voz y asisten los jóvenes del lugar. Cuando no hay grupo musical en la iglesia local, para acompañarnos, usamos pistas… lo único que necesitamos para hacerlo es un audio que tire “pa´lante”.

¿Qué le gusta más al público en los conciertos?

La improvisación. Ese es nuestro sello distintivo y las personas la disfrutan mucho. Una buena salsa con improvisación hace que las personas reciban el gozo de Dios. Allí en medio de la alegría el Espíritu Santo se mueve y las personas reciben sanidad, liberación y sus vidas son impactadas.

Marcar el Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *