Levantando una generación de intercesores

 Pastor Dr Alejandro Torres

La historia de Gedeón se encuentra en la Biblia en el libro de los Jueces capítulo 6 al 8, en ella podemos ver a un joven pasar de ser un cobarde a un guerrero que libra a Israel del dominio Madianita.

Su mayor fama la alcanzó cuando después de conseguir un ejército de miles, Dios le indicó como reducirlo hasta quedarse solamente con 300 soldados. Después de enfrentar un ejército de 135,000 hombres, Dios les dio la victoria. Quedando así Israel  libre de sus enemigos por 40 años.

Hoy nuestra batalla no es en lo físico, Dios está buscando hombres y mujeres que se paren en la brecha para interceder por su pueblo

Un distintivo contrastó el proceso de selección de los valientes de Gedeón (Jueces 7). Todos los miedosos y cobardes fueron descartados durante el proceso (Jue 7:2-3). Dentro del reino todos los temerosos y miedosos tendrán la oportunidad de volverse atrás, porque en esta batalla no hay lugar  para los cobardes. Solo los valientes podrán pelear las batallas del Señor. Hoy nuestra batalla no es en lo físico, Dios está buscando hombres y mujeres que se paren en la brecha para interceder por su pueblo y establecer su voluntad en la tierra.

 Iglesia, no tendremos éxito como reformadores, si primero no hacemos oraciones reformadas, no nos convertiremos en Iglesias apostólicas si antes no oramos apostólicamente, no levantaremos una generación de guerreros valientes, si antes no se ora violentamente hasta desplazar todo lo que ha traído esclavitud sobre nuestro pueblo. Dios necesita de unos pocos soldados valientes que se adelanten hasta la línea de batalla y liberen al pueblo de la opresión y la intimidación.

La intercesión por otros es la marca de calidad de toda oración verdadera. Cuando la oración está limitada al ego y a la esfera de las necesidades personales, muere por causa de su pequeñez, de su estrechez y de su egoísmo. La oración debe ser amplia y generosa, de lo contrario perecerá. La oración nos moldea a la imagen de Dios y moldea a otros en proporción a nuestra oración por ellos.

Dios te necesita para cambiar la historia de tu nación. ¡Alístate! Dile al Señor que quieres ser un guarda.

 Dios necesita de hombres de oración que estén dispuestos a cambiar el destino profético de su generación por medio de la intercesión. Dios nunca dio ni dará los pesados intereses de su reino a hombres carentes de oración. Los hombres que no oran, nunca alcanzan ningún nivel de excelencia dentro del reino.

Dios te necesita para cambiar la historia de tu nación. ¡Alístate! Dile al Señor que quieres ser un guarda.

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