Música Cubana en la Iglesia

Dentro de las reformas que ha traído Dios a La Iglesia en las últimas décadas, está la introducción de los estilos musicales autóctonos para alabar a Dios. Con este mover han surgido por todo el mundo, grupos musicales que impregnan de sabor característico la música cristiana.

En nuestro país uno de los exponentes de esta realidad son los salseros de Dimensión, que por estos días promocionan los primeros temas de su nuevo disco Pa´lante y Pa´riba. El dúo, conformado por Alex Salvo y 2ymás, forma parte de los primeros frutos de la reforma apostólica en nuestro país.

“Yo cantaba reguetón en la calle, siempre me había llamado la atención la Iglesia, pero no quería dejar la musica”, contó a nuestro Semanario, el vocalista Luis (2ymás) “Cuando empecé a escuchar los mismos ritmos que cantaba, dentro de la Iglesia del Apóstol Bernardo de Quesada en Macareño, al sur de Camagüey, decidí entrar y nunca más salí”. Entre los nuevos temas están Hasta cuándo (Timba), Baila mi Son (Son), Quiero ser Como tú (Balada Pop) y Fuego Fuego (Rap).

Cuando escuché los temas de Dimensión enseguida me sumé a la fiesta“, contó el Pastor Reunel Ramírez Osorio, de 43 años.”En mis 20 años de cristiano siempre sentí deseos de expresarle a Dios mi gozo; pero en la religión solamente podíamos bailar Polka, porque no se permitía el baile cubano“, contó el Ingeniero civil que era uno de los mejores bailadores de Casino en Nuevitas por los años 90.

Yo me lamentaba de no poder bailar. La hipocresía era tal que aunque no lo hacíamos en público sí lo hacía escondido. Cuando entré al mover apostólico estaba buscando la música que me alegrara el corazón y no la encontraba hasta que escuché al dúo Dimensión en Versalles y no me pude contener. Hoy me avergüenzo porque tengo 3 hijos jóvenes y a ninguno de ellos le enseñé a bailar. Ese es el resultado de un sistema religioso cargado de prohibiciones. Soy cubano y me gusta la música salsa. Doy gracias a Dios por estos jóvenes que no dejan morir este género dentro de la música Cristiana“, concluyó.

“Muchos siguen aferrados a los estilos musicales de antaño, y se resisten al cambio, porque las maneras antiguas sí son sagradas según ellos, pero los que así opinan lo que tal vez no sepan es que Martín Lutero se hartó del estilo de las canciones gregorianas; agarró las canciones de las cantinas y sólo les cambió la letra para cantarlas en la Iglesia. Y una de ellas es Castillo fuerte es nuestro Dios, explicó a nuestro Semanario el Apóstol Bernardo de Quesada Salomón.

“Carlos Wesley, el cantor sagrado, usó varias melodías populares de las tabernas y de los teatros de ópera de Inglaterra. La práctica de los Wesley era valerse de cualquier canción de teatro o de las calles tan pronto esta se hacía popular, para utilizarla para componer un himno”.

“Los eclesiásticos de su época condenaron el 

Aleluya de Haendel diciendo que era un teatro vulgar, pues tenía demasiada repetición y poco mensaje, (se repite unas cien veces la palabra aleluya). Cuando los himnos que hoy ya apenas cantamos se comenzaron a cantar en las Iglesias en los 1600, se les consideró mundanos”, siguió explicando el Apóstol.

“Adoración según Donald Husta es toda y cualquier respuesta digna a Dios. No hay un estilo de música cristiano, quien lo hace sagrado es su mensaje. No existe tal cosa como música cristiana. Solo existe música con letra cristiana, ha dicho Rick Warren en la página 289 de su libro, Iglesia con propósito. La música no es más que un arreglo de notas y ritmos. Son las palabras las que hacen que una canción sea espiritual. ¡No existe un estilo bíblico!”, concluyó el Apóstol.

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2 comentarios

  1. Para todos los amantes del metal cristiano nuevo proyecto pasen por http://wotdband.cubava.cu/

    😀

  2. Una manera real de alcance con el Evangelio. Tenemos que contextualizarnos de si o si.

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